Como mejorar mi relación de pareja en 2021

Las relaciones que mantenemos con nuestros seres queridos pasan por diferentes etapas. Y por supuesto, la relación de pareja también.  Algunas etapas las recordamos repletas de momentos felices. En cambio, otras no tanto. Es cierto que en todas las relaciones suceden cambios. Avanzamos al lado de la persona que queremos y nos quiere. No obstante, durante los avances también encontramos obstáculos en el camino. Dichos obstáculos pueden denominarse crisis.

¿ESTÁS EN PLENA CRISIS DE PAREJA?

Tu respuesta puede ser un rotundo sí. Tal vez te surjan dudas de la situación en la que estáis actualmente tu pareja y tú. Quizás aún no hayas experimentado ninguna. Sin embargo, nunca está de más leer sobre cómo actuar ante posibles problemas que puedan surgir en nuestras relaciones.

Saber actuar ante ellos es la clave para avanzar de forma natural y saludable. Identificar el problema y saber responder de forma adaptativa ante él es fundamental para ambos miembros de la relación.

Posibles causas que deterioran la relación de pareja

Antes de comentarte las recomendaciones me gustaría hablar de los posibles orígenes o causas que generan problemas de pareja más frecuentemente:

  • La dependencia emocional de uno de los integrantes de la pareja o de ambos suele ser el origen de numerosos desencuentros. El área emocional es algo que debes trabajar.
  • La falta de espacio personal. Numerosas parejas funden sus vidas en una. Esto genera tensiones cuando no hay acuerdos en los planes que desea realizar cada uno. Finalmente se acaba perdiendo la conexión con la vida que tenías antes de tener pareja. Los problemas que pueden surgir desde aquí son totalmente evitables. Tu comportamiento puede cambiar para mejorar la relación.
  • Relación tóxica. Aquí la clave que tengas claro que los patrones de comportamiento desadaptativos que has ido aprendiendo a lo largo de tu vida siempre los puedes desaprender. Puedes eliminar la toxicidad de tu vida de raíz. Desde aquí te animamos a aprender nuevos hábitos saludables con nosotros. Siempre existe una alternativa.

¿Podemos evitar las crisis de pareja?

Desde aquí, te recordamos y afirmamos que sí. Por supuesto que podemos evitar las crisis en nuestras relaciones. Probablemente, las crisis que nos vienen a la memoria son las más sonadas en la sociedad de hoy en día: las crisis de pareja.

En ocasiones, mantener una relación sana y equilibrada puede parecerte una meta inalcanzable. Puede resultarte complicado gestionar ciertas situaciones en las que las emociones te desborden. Aunque la mejor manera sea la de acudir a un psicólogo de pareja y aprendas cómo actuar, nunca te vendrá mal leer una serie de recomendaciones en cuanto a esta temática.

¿Qué puedes hacer para mantener una relación sana de pareja?

  • Sé siempre tú misma. Nuestra pareja nos ha elegido por quienes somos. Si continuamente estás fingiendo ser alguien que no eres es normal que te sientas cansada. Sería un esfuerzo brutal para cada uno de nosotros. No debes fingir para agradar a tu pareja. La clave está en la naturalidad.
  • La admiración hacia tu pareja es un ingrediente crucial en la relación. Mostrarnos orgullosas de sus logros y acompañarlos en cada proyecto que se propongan. Al igual que a ti te agrada sentirte arropada y querida a tu pareja también le encanta. Tu pareja se sentirá en un lugar seguro si siente querida.
  • De igual manera, tu pareja puede dar por sentado que tú estás conforme con el cariño y los gestos que recibes de su parte. Si no te sientes querida a tu pareja puede servirle de ayuda saberlo. Tal vez, el comportamiento que para ti es cariñoso para la otra persona no lo sea. Muchas personas entienden el cariño y el amor de diferente manera. Para ti un abrazo puede que sea el refugio más seguro del mundo. Sin embargo, para tu pareja una simple palmada en la espalda es un signo de apoyo ideal. Bajo el punto de vista de cada uno, los gestos se interpretan de un modo que puede ser totalmente opuesto al del otro. Por ello, nunca des por sentado que tu pareja lo sabe todo sobre ti. Saber qué siente y piensa una persona en todo momento es muy complicado. Apóyate en la comunicación.
  • También es fundamental que, aunque no compartáis los mismos sueños tu pareja te apoye y quiera que los alcances. Aquí no hablamos de los objetivos que una persona se puede proponer para el año nuevo. Sino algo más grande aún: tus sueños. No debes hacer elegir a tu pareja entre sus sueños y vuestra relación. Disfrutar del camino juntos hacia sus sueños es lo importante.
  • El sentimiento que te provoca la relación que estas viviendo es un signo de cómo se está desarrollando. Si la relación en la que te encuentras te genera incertidumbre tal vez lo mejor opción sea comunicárselo a tu pareja. El camino de la negociación es el que os llevará a saber lo que busca uno del otro. Una vez que esos términos estén claros es más fácil que la relación fluya y avance.
  • Crecer como pareja. Para ello es crucial hablar de lo que sientes. Puede haber gestos que te sientan mal, pero que desde las vivencias de tu pareja se vean como gestos inocuos. Hablar de lo que sentimos puede ser la vía para evitar discusiones frecuentes y la tristeza desmesurada. Como hemos dicho anteriormente, la comunicación es la clave para solucionar futuros problemas.
  • Es natural que te nazca cuidar de tu pareja. Sin embargo, debes tener en cuenta que también tienes que cuidar de ti. Dejarnos de lado a nosotros mismos provocará tensiones en la relación. Al desatendernos nos dejamos llevar por las emociones negativas. Esto puede afectar gravemente a tu relación de pareja.
  • Sentirte respetada por tu pareja es la base de tu relación sentimental. También es imprescindible reflejar en tu comportamiento cuando te sientes respetada y cuando no. El feedback en las relaciones debe ser continuo. Gracias a ese feedback puede serte mucho más fácil aclarar las cuestiones que te angustien sobre tu pareja.
  • No hay que olvidar que las relaciones se construyen a partir de tres pilares cruciales: el respeto, la comunicación y el amor.

CONOCER, CUIDAR Y RESPETAR TU ESPACIO PERSONAL

Seguramente habrás escuchado muchísimas veces las frases: “es imposible amar a alguien más si no nos amamos a nosotros mismos” o la frase “ama a tu prójimo como a ti mismo”.

¿Pero qué es el autoamor o quererse a una misma/o? Pues básicamente, podría resumirlo como conocer, alimentar, cuidar y respetar nuestro espacio personal.

El espacio personal lo defino como el conjunto formado por el cuerpo, una parte interna intangible (emociones, ideas, luces y sombras, memorias, patrones de creencia, etc.) y el espacio alrededor (es todo lo externo a nosotros, como una burbuja que te rodea y define la distancia tanto física como energética hacia las demás personas).

Es en nuestra infancia cuando debemos sentar las bases de nuestro poder y espacio personal, y es también en la infancia cuando debido a factores sociales, se empieza a contaminar, restringir e influenciar nuestro espacio personal.

Seguro que recordarás en tu infancia alguna vez la frase: “¡Niña, dale un beso a Dª Carmen!” y tú, sin quererlo, lo realizas.

A esto me refiero cuando ya desde niños se nos está invadiendo nuestro espacio personal.

Por eso, para establecer las bases de una relación de pareja sana, tienes que conocer y alimentar tu espacio personal. Defino relación de pareja sana como aquella relación donde independientemente de los espacios personales de cada uno, el espacio dedicado a la pareja se encuentra en equilibrio.

Conocer tu espacio personal

Entonces, una pareja es suficientemente sana cuando reúne tres funciones generales:

  • Costén suficiente para ambas partes
  • Contacto adecuado para ambas partes. Además del contacto físico y la sexualidad nos referimos a la interacción emocional y mental.
  • Entendimiento por ambas partes de que el otro o la otra es real en el mundo, aparte de la relación.

 

Resumiendo todo un poco, para poder tener una relación de pareja sana, fluida y consciente, debes empoderar tu espacio personal, escuchar tu cuerpo y reconocer sus límites, de esta forma, autoqueriéndote así, podrás establecer unas bases sólidas y fuertes para tu relación de pareja.

PONER LIMITES COMO FORMA DE AMAR CONSCIENTE

Seguramente habrás escuchado más de una vez la afirmación de que poner límites a otras personas es un acto egoísta, un acto de desamor que acabará con toda probabilidad en un conflicto.

Partimos de la base que naciste en la sociedad del patriarcado y el capitalismo, factores que acabaron influyendo en lo que se denomina lógica de dominación.

Esta lógica de dominación, al principio, actuaba sobre los cuerpos físicos (matanzas raciales, esclavitud, guerras tribales, etc.) hasta que poco a poco, ese dolor y miedo se fue interiorizando en cada uno de nosotros. Fruto de todo esto es la consecuencia de que cedamos antes de que nadie lo pida, porque la memoria del castigo está interiorizada.

Nuestros padres en un intento de supervivencia, nos educan para formar parte de un colectivo sin darse cuenta, y totalmente inconscientes, de que en realidad lo que consiguen es delimitar nuestro espacio personal y educarnos en la lógica de dominación.

Por esto es muy importante salir de ese lugar para introducirte en una lógica de colaboración, donde puedas ser soberana/o de tu espacio personal y desde ahí, construir unos nuevos lazos vinculativos hacia las otras personas.

Para poder empoderar tu espacio personal es muy importante reconocer cuales son sus fronteras, sus límites, para respetuosamente, poder comunicarlos a los demás.

Este es el mapa de nuestro espacio personal:

Mapa interno

Nuestra tendencia es estar educados en la normalidad de que se traspase la frontera y los límites de nuestro espacio personal, asignando así el rol de invasor a la persona que lo realiza.

Pero esto lo hacemos sin el consentimiento de dicha persona, y sin comunicárselo hasta que ya es lo suficientemente tarde como para que se pueda llegar a un acuerdo.

Por todo esto, quiero resaltar la importancia de comunicar cuales son tus límites, como acto de amor hacia ti y hacia los demás, y poder de esta manera acabar con el falso mito de que poner límites es un acto egoísta y de ser mala persona.

NAVEGA HACIA TU INTERIOR

Seguro que alguna vez has tratado de ayudar a una persona a encontrar el equilibrio de su centro cuando tú, ni siquiera tienes equilibrado el tuyo. Este acto, aunque generoso, en realidad pone de manifiesto la necesidad de la exploración interior.

En las relaciones de pareja o con los demás, ocurre lo mismo. Para poder generar un espacio de relación sano hay que adentrarse en el interior, reconocer donde estás, como té encuentras y aceptarlo amorosamente.

Seguramente ese viaje responsable hacia lo interno te muestre cuales son los aspectos más maduros y cuales son los menos crecidos. Es importante la aceptación de este mapa interno desde la madurez, siendo capaz de hacerlo sin distorsiones, negaciones ni idealizaciones.

Una vez reconocido y aceptado, podrás trascender todos aquellos aspectos no maduros, creciendo y expandiendo.

Interior persona

Pero, ¿por qué es tan importante saber quien soy y cual es mi mapa interno en mi relación de pareja?

  • Porque eso te habilita para ser congruente en tu comunicación. Es decir que lo que salga de tu boca esté alineado con la mayor parte de tus aspectos internos, en lugar de ser la voz sólo de la parte que reconoces de ti. Te aseguramos que quien está enfrente está viendo con claridad todos los aspectos que niegas o idealizas y no tardará en denunciar esa incoherencia.
  • Porque cuanto más amplio es el espectro de mirada sobre ti más amplio es sobre otros. Puedes ver y aceptar con amor más aspectos de la otra persona.
  • Cuántos más aspectos internos integras más sólido es tu centro de gravedad y más se alinea con tu YO esencial. Descubres y respetas el ecosistema complejo que eres. Y tu capacidad de ser proactivo/a, es decir de impactar y modificar la vida que vives, aumenta. Desarrollas el privilegio del animal humano que es la autoconciencia.

COMUNICACIÓN CONGRUENTE.CONOCER Y EXPRESAR TUS EMOCIONES

Llegado este punto, ya sabes reconocer tu espacio personal, cuidarlo y respetarlo, cuales son tus límites y como expresarlos de forma amorosa. También has aprendido la importancia de saber en qué punto de madurez está tu interno para poder relacionarte de una manera sana y autorresponsable.

Ahora quiero enseñarte como expresar y comunicar todo esto de una manera congruente.

Es muy importante para mantener una relación de pareja sana, poder comunicarte con la otra persona desde un lugar congruente y alineado con tu centro, con tu ser.

Toda comunicación congruente se compone de:

  • La información o mensaje que se proporciona y recibe de forma verbal o física.
  • Los significados que se extraen de esa información.
  • La manera en que empleamos esa información.
Comunicación congruente

Voy a explicar cómo funciona:

Lo primero que ocurre es el reconocimiento por parte de tus sentidos de la persona que tienes delante (voz, olor, aspecto, sensaciones) y a continuación, tu cerebro te da información de lo que esto significa para ti (para ello recurrirá a experiencias antiguas, experiencias con tus padres, con figuras de autoridad, experiencias aprendidas o estudiadas).

Luego toda esta información va a generar un sentimiento, tanto hacia ti como hacia la otra persona.

Finalmente, a través de los juicios, crearás un sentimiento del sentimiento.

Voy a explicártelo mejor con un ejemplo:

“Estás en comunicación con una persona que por su aspecto, su forma de vestir y actuar, su lenguaje, etc. te da la información de que esa persona puede ser agresiva.

Si el sentimiento que me genera la imagen mental que me hago de esta persona es agresividad, pero yo me asusto de mi

agresividad, voy a tener un sentimiento de miedo (el sentimiento del sentimiento) que voy a proyectar sobre la persona que tengo delante.

Esto es lo que llamo comunicación congruente, una expresión clara, honesta y respetuosa hacia los demás.

Es muy importante para mantener una relación de pareja sana, poder comunicarte este este lugar. Poder expresarte concentrándote en que observas, que sientes y que necesitas, en lugar de juzgar y de defenderte.

Esta forma de comunicación congruente más allá de un lenguaje, es un recordatorio constante de mantener tu atención centrada.

×